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lunes, 17 de febrero de 2014

Deaf Talent: Un "Tú sí que vales" sordo

Hoy quería presentaros un concurso divertidísimo que celebraron el pasado mes de enero en Cataluña. Organizado por Webvisual.tv (una web de noticias en lengua de signos catalana), que pertenece a la Vicepresidencia de política lingüística de FESOCA, Deaf Talent —como llamaron al concurso— pretendía fomentar el uso de la LSC, así como promover la cultura y el encuentro entre personas sordas. Las concursantes pertenecían a dos asociaciones locales de Barcelona: El Casal de Sords y el Centre Recreatiu Cultural de Sords. El aforo, como veréis en el vídeo, se llenó, pues más de 150 personas acudieron a ver este primer concurso televisado para personas sordas. Ahora veréis por qué...

Una de las concursantes del Deaf Talent pasándoselo en grande.


El vídeo dura 1:30 h y si sabéis un poquito de lengua de signos (catalana) creo que podréis seguirlo. Yo no sé LSC y aun así lo entendí bastante bien. Para ayudaros enumero aquí las pruebas del concurso (y también por si queréis usarlas para celebrar el concurso):
  • Dictado a base de lectura labial: la mayoría de asistentes tuvo una educación de tipo oralista en la que se les prohibía signar y se les obligaba incluso a hacer dictados leyendo los labios de los profesores. Ha llegado el momento de demostrar esa habilidad ya olvidada...
  • Interpretación a LSE: les entregan unas fichas con frases y tienen que interpretarlas en lengua de signos española.
  • * Interpretación a SSI: la misma prueba que la anterior, pero deben interpretar las oraciones a sistema internacional de signos. Realmente no es una prueba del concurso, pero una de las participantes comenta que le resultaría más fácil esta interrpretación y lo hace.
  • Adivinar una lista de palabras y marcas llevando mascarillas de médico y gafas de sol rockeras con patillas. EN el caso de las palabras, tienen que hacer signos de una parte o sílaba, no se puede signar directamente. Por ejemplo, para la palabra gente, signan GEN y luego TÉ, para paracaídas, signan PARAR y luego CAÍDA. En el caso de las marcas, tienen que conseguir que la compañera las adivine. Por ejemplo, para Apple, signan MANZANA.
  • * Signar al revés. Esta es una de las pruebas más complicadas, pues tienen que signar una frase completamente al revés, pero no solo cambiando el orden de los signos, sino también hacer cada signo en contra dirección, de forma que luego, al reproducir la grabación hacia atrás, se entienda el mensaje.
  • Agudeza visual: encontrar las diferencias entre las fotos.
  • * ¡Fuera la configuración! Signar con los puños, cubiertos con cinta aislante para no caer en la tentación y llevando además una máscara horrible que tapa toda la cara, para que no te lean los labios ni puedan guiarse por tu expresión facial. Las frases, de este estilo:
    • Mi amigo me obligó a beber 3 chupitos de vodka de una botella que había sobre la mesa.
  • Abrir seis huevos y volcar el contenido en un bol. Luego, usando unas botellas de plástico vacías, verter solo las yemas en la tapa de la huevera en un plazo máximo de dos minutos (está en el minuto 1:10:00). Esta prueba la incluyeron en el concurso porque es un truco que se recomendó desde Webvisual.
  • * Pensar en por qué es importante este tipo de concursos y luego signarlo de manera poética y, después, como si fuera un rap.
Me da la sensación de que se lo pasaron fenomenal, y la verdad es que son unas pruebas que se pueden organizar en cualquier lado. Lo he propuesto en clase del ciclo y vamos a ver si nos da tiempo a hacer alguna (de las que llevan asterisco, que son las más chulas quizá para intérpretes)... ya os contaré.




Por otro lado, aprovecho para pedir disculpas por mi ausencia del blog. Como sabéis, estoy cursando el ciclo de interpretación de lengua de signos y estamos a dos semanas de acabar las clases. Además, también estudio un máster, así que no me da la vida. En cuanto vuelva a tener tiempo me veréis por aquí, porque ideas sobre las que escribir tengo muchísimas :-)

lunes, 13 de enero de 2014

Oyente en una familia de padres sordos: entrevista a Julián

Como os comentaba en la entrada sobre la asignatura Psicosociología de las personas sordas y sordociegas, uno de los trabajos que realizamos en el primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos fue entrevistar a dos personas en cuyo núcleo familiar hubiera alguien sordo. Hoy os presento a Julián (38), cuyos padres lo son y se comunican en una lengua de signos inventada por ellos mismos. Él, oyente, estudió conmigo los niveles elemental y medio de lengua de signos española en Fesord hace dos años y me ha dado permiso para publicar esta entrevista, que en mi opinión es interesantísima. Muchas gracias a él y a mi compañera Clara, que se encargó de hacer la entrevista y transcribirla después, por dejarme compartirla. A ver qué os parece.

• Haznos un pequeño resumen de la pérdida auditiva de tus padres.
Mi padre es sordo desde que tenía aproximadamente un año de edad a causa de unos fármacos que en aquella época se administraban a los bebés y que posteriormente se supo que provocaban sordera. Mi madre es sorda casi profunda de nacimiento, tiene una pérdida del 80%, aproximadamente. El resto de la familia de ambos es oyente, salvo el hermano pequeño de mi madre, que también tiene una pérdida auditiva importante aunque con la ayuda de un audífono se desenvuelve perfectamente.

• ¿Cómo se comunican entre sí tus padres?
Hacen falta años de experiencia para poder comunicarse como lo hacen ellos. Lo que nosotros identificamos como signos, ellos lo utilizan para comunicarse, pero no construyendo frases, sino que se trata de una acumulación de signos. Hace falta mucho vocabulario, pero se comunican mediante la gesticulación y los signos que conocen y tienen acordados. Tienen su propio lenguaje y, como están en el mismo entorno, la comunicación fluye. Cuando les hace falta un signo, uno de los dos se lo inventa, el otro le pregunta qué es y ya está.
La comunicación entre ellos es bastante fluida, pero depende de la situación. Por ejemplo, si uno de ellos quiere decir una cosa sobre un tema del que nunca han hablado es más complicado y tiene que describir un poco más la situación a la que se refiere. Si el otro no conoce el contexto o el tema del que se está hablando, o es algo que no se ha mencionado antes, es difícil que lo entienda. La comunicación básica es fluida, pero los conceptos nuevos cuestan.
El resto de personas de nuestra familia no domina este sistema de comunicación y suele utilizarnos a mis hermanos y a mí como intermediarios para comunicarse con ellos. Mis padres no hablan, mi madre es capaz de leer los labios si le hablas despacio y vocalizando, pero mi padre no.

• ¿Cuál fue la reacción de tus padres al tener hijos oyentes? ¿Esperaban hijos sordos?
Yo creo que no esperaban nada, ni una cosa ni otra. En aquella época no se planteaban la herencia genética de la sordera; eran otros tiempos, había que tener hijos para que trabajaran y ya está. Mis padres son un matrimonio de conveniencia: cada uno vivía en un pueblo y, como eran sordos los dos, se arregló que se casaran.

• ¿Cómo os comunicábais en casa?
Usamos el sistema de signos de mis padres, nos hemos criado con él, pero nuestra capacidad de comunicación con ese lenguaje no es tan perfecta como la de ellos, porque se basa en la experiencia y en el día a día. Nosotros lo conocemos porque lo hemos «mamado» desde pequeños, pero a medida que mis hermanos se han ido alejando del núcleo familiar para hacer vida con sus parejas han ido perdiendo capacidad de comunicación, porque no están viviendo el día a día de la relación con mis padres. Ahora muchas veces yo soy el intérprete entre mis padres y mis hermanos, porque es un lenguaje que se aprende con el roce. Mis hermanos y yo nos comunicamos mediante el lenguaje oral.

¿Y lo utilizasteis de niños alguna vez para excluir a tus padres?
No, la verdad es que nunca lo usamos en ese sentido. Pero es cierto que mis hermanos y yo hablábamos en lengua oral y a veces nos preguntaban qué habíamos dicho y, si era una tontería, no se lo decíamos porque no era importante y era más complicado explicarlo. Eso les fastidiaba.

¿Saben tus padres lengua de signos española?
No, no la conocen. Cuando empecé a estudiar LSE en Fesord, volvía a casa y les explicaba los signos que me habían enseñado y no eran los mismos que los suyos, pero algunos se parecían y ellos me entendían... Yo creo que a ellos no les habría costado mucho entender a una persona sorda signante.

• ¿Y qué te motivó a apuntarte a los cursos de lengua de signos?
Era una inquietud que tenía desde hacía mucho tiempo. Fui a Fesord hará cosa de siete u ocho años, para pedir información, pero luego lo fui dejando por temas de trabajo y hasta el año pasado no hice los cursos.
Quería saber qué era el lenguaje de signos y cómo funcionaba, no con el objetivo de comunicarme con mis padres, sino por el mero hecho de conocer un poco más sobre ese lenguaje y sobre la comunidad sorda a la que pertenecen mis padres. También para, si en alguna ocasión teníamos la oportunidad de comunicarnos con una persona sorda signante, poder hacer de puente de comunicación entre ella y mis padres, ya que al fin y al cabo la LSE es la lengua oficial.

• Durante la infancia, ¿intentaron tus padres estimularos a ti y a tus hermanos auditivamente?
Nada, en nuestra casa había silencio. Nuestros padres sabían que oíamos, pero dejaban ese tipo de estimulación para el resto de la familia y el colegio. La preocupación por los hijos siempre existe, pero antes se los protegía menos que ahora, no se estilaban las técnicas de estimulación temprana ni técnicas psicopedagógicas de aprendizaje, etc. La educación era mucho más libre, había menos preocupación a no ser que hubiera algún problema manifiesto.

• ¿Aprendiste a hablar a la misma edad que el resto de los niños?
Sí, no hubo ningún problema porque toda nuestra familia es oyente. Lo que es curioso es que yo hablo igual que mi hermano mayor, especialmente en el tono de voz, probablemente porque él fue mi referencia en mis primeros años de vida, ya que en casa las voces que escuchaba eran las de mis hermanos mayores.

• ¿Había en casa algún tipo de ayuda técnica?
Hace tres o cuatro años instalé unos videoteléfonos, pero ahora utilizamos sobre todo Skype: he comprado una tableta que me sirve para hacer videoconferencias con mis padres, aunque aún estamos en fase inicial experimental. Pero sirve para que, si se van al pueblo, puedan hablar con los hijos en cualquier momento. También el timbre de la puerta es un indicador sonoro y luminoso.

• ¿Alguna vez asumiste el rol de intérprete o acompañante de tus padres durante la infancia? ¿A qué edad?
Sí, por ejemplo, a todas las reuniones del cole, de padres y profesores, acudía mi madre con el hijo correspondiente. El profesor nos decía a nosotros “tiene que venir tu madre a hablar conmigo” o “hay reunión de padres y tienen que venir los tuyos” y nosotros íbamos también, aunque no hubiera ningún niño más, e interpretábamos. Tendríamos cinco o seis años. Algunos profesores a veces dudaban de que les estuviéramos interpretando a nuestros padres lo que ellos decían de verdad y no lo que nos parecía a mis hermanos y a mí. Siempre les quedó esa duda.
Y también para todo el tema de bancos, escrituras... Ahora que somos mayores, más que antes, cuando recurrían a mis tíos y abuelos ‒a los adultos‒ porque nosotros éramos pequeños. Actualmente el punto de apoyo de mis padres somos nosotros.

 • Si querías saber algo o te encontrabas en una situación complicada... ¿Acudías a tus padres o a otros familiares oyentes?
En general, recurríamos a nuestros padres para las cosas importantes, pero muchas veces nos buscábamos la vida por nuestra cuenta, pero no porque la comunicación fuera difícil, sino porque los conocimientos de mis padres están muy limitados. Ellos no podían ayudarnos a gestionar una solicitud de beca o cualquier otra cosa, normalmente no sabían lo que era ni lo que hacía falta. Pero no era que la comunicación fuese difícil, porque no lo era. Mis hermanos, mis padres y yo teníamos una comunicación interna bastante buena, nos entendíamos perfectamente con el código de signos de mis padres.
Ni mis hermanos ni yo sentimos nunca que nuestra familia fuera diferente: ni mejor ni peor que las demás. Es lo que hemos vivido desde que nacimos y es nuestro día a día. La sordera de mis padres no supone para nosotros un inconveniente y nunca hemos deseado que fueran diferentes o que no fueran sordos.
 
• ¿Se relacionaban tus padres con los padres de tus amigos del colegio cuando eras niño, por ejemplo al ir al parque o coincidir en alguna actividad extraescolar?
Nuestros padres no se relacionaban mucho con los padres de otros niños. Dejaban que mediáramos nosotros. Se conocían de vista, pero no se comunicaban mucho. En caso de tener que comentar algo sobre nosotros, nos usaban de intermediarios. Pero en ningún caso quedaban para hacer actividades con otras familias con niños.

• Y los otros niños del cole ¿te veían como alguien distinto por el hecho de que tus padres fueran sordos?
Nunca nos dijeron nada, es más, muchos de ellos yo creo que no lo sabían, porque nuestros padres no iban mucho al colegio y no recuerdo ninguna situación en la que nadie me discriminara ni me preguntara por esa circunstancia. Y creo que a mis hermanos tampoco.

• ¿Qué tipo de relación tenían tus padres con las personas del entorno más cercano: vecinos, amigos, etc.?
Mis padres se desenvuelven bien. Se llevan bien con los vecinos, pero no hay mucha comunicación. Para lo que necesitan se hacen entender, como pagar las cuotas de la comunidad, ir a la compra o lo que sea... pero a un nivel muy básico. La comunicación a otros niveles con las personas del entorno es bastante escasa.
Mi padre es más extrovertido, va a todas partes y hace lo que quiere, no le frena su sordera, que para él no supone un problema. Mi madre es un poco más introvertida y se relaciona menos: es la típica mujer de casa, va a misa, al gimnasio... pero sin relacionarse mucho. Yo creo que esto es una cuestión que está más relacionada con la personalidad de cada uno que con la circunstancia de la sordera, si bien es cierto que puede haber influido, pero fundamentalmente creo que se trata de una cuestión de carácter y de las experiencias de vida.

• ¿Tienen algún contacto con la comunidad sorda?
No tienen contacto con más personas sordas, salvo con el hermano de mi madre, que lleva audífono y utiliza el lenguaje oral. El problema con mi tío surge al hablar por teléfono, y a ello se añade el hecho de que yo no vocalizo mucho. Mi padre antes sí que iba a la antigua Asociación de Sordomudos de Valencia, junto a la Escuela Oficial de Idiomas y yo recuerdo haber ido a allí con él.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Lengua de signos española

Otra de las asignaturas básicas del primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos es la de Lengua de signos española. Es obvio que, sin conocer un idioma, no podemos interpretar hacia/desde él, de ahí que sea un módulo en el que hay que ponerse las pilas desde el principio. Sin embargo, no quiero asustar a nadie: en esta clase se empieza de cero. Se parte de la presunción de que ningún alumno tiene conocimientos previos de lengua de signos española.



Como el objetivo principal es lograr el máximo nivel de LSE en el menor tiempo posible (un año solo, en segundo curso ya no existe esta asignatura), mi profesora utilizó un enfoque comunicativo. Esto significa que no se centraba en corregir los errores ni en la gramática, sino que su prioridad era que nos expresáramos espontáneamente en lengua de signos española. Al principio cuesta que los alumnos se suelten con esta metodología, sobre todo porque se sienten inseguros, pero por lo visto luego la curva de aprendizaje es más rápida.

Además de las prácticas de expresión en clase, por ejemplo con exposiciones de noticias, resumen de anuncios televisivos, representación de cuentos, etc., también se trabaja la comprensión. Para ello, veíamos en clase vídeos suyos o de la sección de noticias de la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord) y los íbamos explicando, identificando los signos que no conocíamos, etc. Los vídeos de Fesord son muy útiles para aprender porque además incluyen un texto explicativo de la noticia, así que podemos conocer el contexto antes de verlos y así se entiende todo mejor.

Siendo una clase totalmente práctica, también realizamos muchísimas actividades en grupo, como decidir los detalles para una excursión ficticia al pueblo de una de las alumnas, ponernos de acuerdo sobre las normas del piso alquilado que íbamos a compartir todas (vale, es que «todas» éramos diez como mucho), etc.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Entrevista a Loreto Galán, ILS en el ámbito religioso

Como sabéis, me gusta entrevistar a intérpretes de lengua de signos que voy conociendo, porque creo que es mucho lo que podemos aprender tanto los futuros ILS como la gente que ha aterrizado por casualidad en el blog. A nuestra siguiente invitada, Loreto Galán de la Oliva (30), tuve el placer de conocerla este verano en Bruselas.  Sevillana de nacimiento, actualmente reside en Bélgica, donde trabaja como ILS, entre otros, para el Parlamento Europeo. Pero en la entrevista de hoy nos centraremos en su experiencia en el ámbito religioso, donde cuenta con mucha experiencia.

Loreto, antes de todo, quisiera saber qué hizo que te interesaras por la lengua de signos o la comunidad sorda en un primer momento.
 Contra a lo que todo el mundo espera como respuesta, no tengo familiares sordos ni crecí en un ambiente donde pudiera vivir la lengua de signos de primera mano. No hubo un momento puntal, desde siempre me llamó la atención. Cuando era pequeña recuerdo que, esperando ver los dibujos animados (hablo de los 80, cuando solo teníamos un canal y medio de televisión), había un avance informativo con una gran intérprete de LSE, María José de Aristizábal, con quien luego he tenido el privilegio de trabajar.
A los ocho años, mi familia se trasladó a Inglaterra. Siempre recuerdo mi primer día de colegio, que es el mismo en cualquier parte del mundo, eres “la nueva” y todo el mundo te mira. Yo entendía lo que estaba pasando a mi alrededor, pero no podía comunicarme al 100%, como estaba acostumbrada. Creo que ese momento puntual  me dio mucha empatía para luego elegir y desarrollar mi profesión.
Es cierto que siempre me han gustado los idiomas y he tenido facilidad para aprenderlos –mis lenguas de trabajo son el español, inglés e italiano, LSE y Sistema de Signos Internacional–  y ver la relación entre la lengua y la cultura y cómo estas dan forma a  nuestra sociedad, cómo nos relacionamos, nos expresamos…
Aunque hay mucho más, no quiero aburrir: como somos la suma de lo vivido, aquí tienes es el resultado.

¿Cómo y cuándo empezaste a formarte como intérprete?
Terminé bachillerato en Sevilla y entré a estudiar el Ciclo Formativo de Interpretación y Guía Interpretación en el IES Santa Eulalia, en Mérida (Badajoz) en el año 2003. Es de los ciclos más antiguos de España. Luego me matriculé en Traducción e Interpretación en la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Lo compaginé varios años porque empecé a trabajar como ILSE. Más tarde he participado en cursos bastante variados, no todos necesariamente dirigidos a intérpretes, pero también me han ayudado a mejorar mi profesión.

¿Tuviste algún percance durante tu formación?
Bueno, entonces no lo llamaba percance, pero sí, repetí primero del ciclo. En su día fue una sorpresa, mas bien una decepción, porque era una alumna bastante aplicada y disfrutaba mucho con todo lo que estaba aprendiendo. Ese verano, cuando me dijeron que tenía que repetir curso, me planteé seriamente si quería seguir con la interpretación. Tampoco quería perder el tiempo haciendo algo para lo que no estaba capacitada o que no fuera lo mío. Por suerte, en las Jornadas Mundiales de la Juventud de Colonia (Alemania) encontré un grupo de personas sordas, estuve hablando con ellos y con sus intérpretes  e incluso interpreté un poco (con mucho apoyo) uno de los eventos. Fue cuando los usuarios –que en el fondo son quienes te eligen– me dieron su validación  y recapacité a conciencia sobre mis capacidades y limitaciones como futura intérprete cuando decidí continuar.
Luego, con el tiempo, entendí la decisión de mis profesores, Jorge Manteca y Miguel Benítez: creo que necesitaba, entre otras cosas, más confianza en mí misma, porque eso también se refleja en los signos, en la interpretación. También hay que tener en cuenta que la lengua de signos es una lengua y pretender aprenderla y aprender a interpretarla en dos años es bastante complicado por no decir imposible; si lo comparas, por ejemplo, con que para interpretar lenguas orales, con la carrera universitaria, se estudia cuatro años como mínimo.

Entonces, con una energía renovada, repetiste primero y acabaste obteniendo el título. ¿Qué te ha ido en el mundo laboral?
Hace ya siete años que soy intérprete titulada. Realicé las prácticas del ciclo en la Federación Extremeña de Asociaciones de Personas Sordas (FEXAS), en Cáceres, que me dio la oportunidad de hacer todo tipo de servicios. El primer día de prácticas interpreté una conferencia sobre Derecho… ¡No se me va a olvidar en la vida!
Tuve unas tutoras estupendas que luego se convirtieron en mis compañeras, porque al acabar trabajé allí un año completo. Los servicios que se cubren desde una asociación son muy variados y creo que eso me ayudó mucho para coger buena base como intérprete.
En la Asociación Cultural de Personas Sordas de Sevilla también he trabajado, pero muy poco tiempo o para los servicios esporádicos para los que me han llamado. He interpretado en cursos muy variados y fui profesora de LSE en un FPO. Y, por último, en la European Union of the Deaf (EUD), la Unión Europea de Personas Sordas, donde fui la asistente personal del director ejecutivo durante seis meses.

Vemos que en esos siete años has trabajado en varios ámbitos. ¿En cuál te desenvuelves más a  gusto como ILSE?
Aunque ahora trabajo bastante más la participación política/derechos humanos de las personas sordas, creo que el ámbito religioso, católico, es el que más lejos me ha llevado profesionalmente y con el que me siento más cómoda.

Me comentaste que gracias al ámbito religioso habías empezado a trabajar fuera de España. ¿Cómo fuiste consiguiendo experiencia en eventos internacionales?
Estando en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ja, ja, ja. Bueno, como te comentaba hablando de Colonia, fue probando, pasito a pasito, y pidiendo permiso, por favor y gracias, sabiendo que siempre puedes mejorar lo que haces y cómo lo haces. Hablar más de una lengua oral también me ha ayudado, porque en eventos internacionales se habla sobre todo inglés.

¿Llevas la cuenta de en cuántos países has interpretado? Podrías hacernos un resumen...
En breve, como intérprete de lengua de signos (no solo ámbito religioso), he trabajado en muchas partes de España, Italia, Vaticano (es otro país, ¿no? :)) Irlanda, Australia, Bélgica, Noruega, Dinamarca, Eslovaquia, México, EE. UU., Suiza, Brasil… y los que me quedan. No me quedo quieta, ¿verdad?

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Aprende lengua de signos

Como siempre, desde Dicho de otra forma os intento motivar para que aprendáis lengua de signos, un idioma precioso que no me canso de aprender. Por eso, al descubrir esta serie de tres capítulos sobre un chico que empieza a aprenderla y acaba bailando en silencio, no he podido dejar de compartirla. Producida por Barret Films y la Federación de Personas Sordas de la Comunidad Valenciana (Fesord) y realizada por ZurdosTV, está compuesta por tres capítulos con sus respectivos glosarios para ir abriendo boca.



Todos los vídeos, que son mudos, están disponibles con subtítulos en castellano, catalán e inglés, así que fijaos bien en configurarlos para entender todo. Aunque desde cada vídeo se puede acceder a los glosarios y al resto de capítulos, he preferido insertarlos todos por si alguien no se aclara. No os los perdáis.

Primer capítulo



Glosario de la primera parte



Segundo capítulo



Glosario de la segunda parte



Tercer capítulo



Glosario de la tercera parte



Y, si os lanzáis, recordad:

martes, 26 de noviembre de 2013

Halloween en la asociación Sordos 2000: El túnel del terror

Como cada año desde hace ya quince, la asociación Sordos 2000 Valencia ha organizado un túnel del terror de los que dan miedo, MIEDO. La noche de Halloween y del uno y el dos de noviembre, más de 600 personas acudieron a recorrer ese laberinto. Yo tuve la oportunidad de ir el año pasado y este decidí volver, porque es algo digno de ver y vivir. Juzgad vosotros mismos...


Mirad, por ejemplo, cómo decoran toda la asociación. Todo está pintado y hecho a mano, pensado para que brille en la oscuridad y dé mucho, mucho, miedo. Generalmente, con un año de antelación, la persona encargada de los dibujos empieza a pensar en los diseños y otra plantea el recorrido del año siguiente (¡este incluso había que agacharse para acceder a una sala!). Un equipo de siete personas empieza a trabajar en la decoración ¡en julio! y son ellas las que, cuando llega la hora, junto con algunos colaboradores, asustan a todo el mundo. Esta es la entrada del laberinto:


Aquí podéis ver uno de los dibujos que decoran un lateral de la asociación. Como digo, todo pintadito a mano:


Además, hay gente que se disfraza. Pero no con un disfraz cualquiera, no, con uno muy currado. Y grupal:


Fijaos en que también sale Cosa (la mano). Sí, era una chica vestida toda de negro, con la cabeza cubierta e iba por ahí toqueteando a todo el que se dejara (o no).

martes, 19 de noviembre de 2013

¡Buaaaaa, buaaaaa!: entiende a tu bebé con la lengua de signos

Habéis leído bien: la lengua de signos puede ayudaros a averiguar por qué llora vuestro bebé, sea este sordo o no, mucho antes de que pronuncie sus primeras palabras -y recordad que pueden pasar muchos meses hasta que finalmente llegue ese momento (y, aún así, hablarán con lengua de trapo y no siempre los comprenderéis)-. La explicación es muy sencilla: pueden mover las manos mucho antes de que su aparato fonador esté suficientemente desarrollado como para articular palabras. Igual que balbucean cuando intentan reproducir lo que oyen a su alrededor (o incluso cantan), los bebés también pueden mover las manos y hacer algunos signos básicos.

Enseñar unos signos básicos al bebé te permitirá entender lo que quiera expresar mucho antes de que pueda hablar.



Si a la vez que habláis al bebé hacéis los signos básicos que queréis que aprenda, este irá adquiriéndolos de forma natural y espontánea (como todos los bebés adquieren su lengua materna, sea esta oral o de signos). Según una investigación realizada por el departamento de Psicología de la Universidad de McGill (Canadá), entre los nueve y los doce meses comenzarán a «balbucear» con las manos, imitando los signos que ven en su entorno. Al igual que sucede con las lenguas orales, seguramente hagan falta horas de convivencia para entender perfectamente a la criatura, pero, en cualquier caso, habréis ganado unos meses para comunicaros y conocer al bebé. Entre los 17 y los 22 meses, ya serán capaces de articular unos cincuenta signos y podrán expresar ideas más complejas.

Así, con un año, el bebé podría deciros que el biberón está muy caliente, que quiere dormir o que le duele algo... cuando quizá otro que no ha aprendido signos solo pueda decir hola y adiós, lanzar algún beso o hacer los cinco lobitos. Lo importante con los signos es la constancia y, sobre todo, la paciencia, porque no sabrán responderte desde el principio.

En este artículo del Washington Post citan a una madre que asegura que su hija no solo empezó a signar siendo bebé, sino que con trece meses incluso mostraba sentido del humor, por ejemplo haciendo el signo de «serpiente» cuando tenía que comer espaguetis o signando «baño» cuando su madre vertía los cereales en la leche. La lengua de signos no solo le permitía cubrir necesidades básicas como saber qué quería su hija, sino que, además, gracias a ella podía entender lo que pasaba por su mente.








Es mucho lo que se puede ganar enseñándo a los niños algunos signos y no hay nada que perder. Veamos algunos de los beneficios de enseñar a los bebés lengua de signos:

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Entrevista a Anjara Valle, intérprete a lengua de signos de Isasaweis


La gaditana Anjara Valle Mesa (32) es consultora de formación en la empresa Signo Consultoría y Formación. Pero quizás os suene más bien por ser quien, desde hace cinco meses, signa los famosísimos vídeos de Isasaweis. Gracias a su interpretación, muchas personas sordas han podido aprender trucos para reparar una uña rota o para que no les resbalen las sandalias si llevan medias, a preparar sushi o crema de calabaza e incluso a hacer manualidades como bolas de nieve de cristal.

 -¿Cuándo comenzaste a interesarte por la lengua de signos? 
Te contaré una anécdota: de pequeña me fijaba mucho en las manos de las personas, me embobaba mirando los movimientos, la elegancia, el manejo de estas y me recuerdo imitando aquellos que me llamaban más la atención. Durante mis estudios de Pedagogía, me apunté a un curso de lengua de signos española (LSE) por cuenta propia, siguiendo mi fijación por las manos. Finalicé la carrera y seguí formándome, pero no con ánimo de convertirlo en mi profesión, sino para mi saber personal. Pero, claro, la lengua de signos engancha tanto y es tan enriquecedora que se convirtió en mi profesión y así hasta hoy, y espero que por muchos años más.

 -Supongo que seguiste formándote en lengua de signos después de ese curso inicial que te abrió el apetito...
Soy ILSE, aunque mi formación de manera autodidacta no cesa: constantemente me reciclo, me informo de signos de otras comunidades, amplio mi SSI [sistema internacional de signos], en fin..., sigo “enganchada a ella”. Es muy dinámica y activa, siempre hay algo que aprender, y eso me motiva.

 -¿Eres intérprete oficial?
Sí, y aparte me avalan ocho años de experiencia  en este ámbito. He de ser sincera: he aprendido más al margen de la titulación. He aprendido mucho estando en contacto directo con personas sordas, hipoacúsicas o implantadas, participando en jornadas, en asociaciones, en eventos y arriesgándome a participar aun sin ser ILSE, y eso me ha aportado un extra de formación que recomiendo a todo el mundo. La formación oficial está muy bien, pero de nada sirve si no la alimentas.

 -¿Cómo surgió la colaboración con Isabel Llano (Isasaweis) para signar sus tutoriales en vídeo?
Yo se lo sugerí a ella. Soy fiel seguidora de Isabel desde casi sus principios. La descubrí de manera casual un día, cuando tenía subidos a la red ocho o diez vídeos y me dejó prendada; esa misma noche los vi todos. Es un encanto de mujer y una gran profesional. A raíz de ser seguidora suya, un día, en el mes de octubre, con mucha vergüenza y sin expectativas de que me contestara (pensaba  que no le iba a gustar lo que le contara), le escribí un email contándole mi proposición y, cuál fue mi sorpresa, la aceptó. Me pareció un sueño que por fin se ha hecho realidad y que tan buena acogida está teniendo.




 -¿Cuántos vídeos has signado ya y cuántos prevés que se harán accesibles?
Hay signados más de cincuenta vídeos. Subidos, si la memoria no me falla, cuarenta y ocho, tanto a su web en la categoría de “vídeos signados”, como a su canal “isasaweisSIGNADOS” como al canal de mi empresa Miraloqdigo. Todos los vídeos que ella nos pase y considere que deban ser signados, se signarán. Generalmente no dejamos ni uno atrás, excepto su sección de concursos, que a día de hoy no se está haciendo y tampoco sé si se adaptará. Por lo demás, todos los tutoriales que ella haga y quiera que se signen, se signarán.

 -¿Cuál ha sido la respuesta por parte de la comunidad sorda?
Muy buena, nos han felicitado desde todas las partes de España, cosa que es muy gratificante. Nos consta que los ven y se hacen eco de ellos, así que genial.

martes, 5 de noviembre de 2013

Una de experimentos: un día sorda

Una de las actividades que hemos realizado en la asignatura de Psicosociología de las personas sordas y sordociegas, uno de los módulos del ciclo de interpretación de lengua de signos, ha sido la de hacer la prueba de ser sordos por un día. Este ejercicio lo realizamos a principio de curso, cuando aún no sabíamos tanto sobre la sordera y las personas sordas. Reproduzco aquí parte de mi resumen de la experiencia:

Mi día sordo empezó por la noche, justo antes de irme a dormir. Todo estaba muy tranquilo aunque, al levantarme a mitad noche, me di cuenta de que el hecho de no oír me asustaba. Con todo oscuro y sin oír nada, si hubiera un ladrón en casa, no me habría enterado.



Cuando desperté estaba sola. Mientras desayunaba curioseé por Twitter (y me lamenté de todos los enlaces a vídeos sin subtítulos, porque las «captions» de Youtube no suelen acertar). Cuando fui a salir de casa, vi algo raro en la entrada y, nuevamente, me asusté. Decidí volver atrás y descubrí que mi madre estaba en casa: había llegado mientras yo estaba arreglándome y saludó, pero, al ver que nadie contestaba, pensó ella también que estaba sola en casa. 
Moraleja: para saludar a una persona sorda hace falta asegurarse de que te ve, por ejemplo, tocándole el hombro.

Para ir a la Escuela Oficial de Idiomas utilicé la bici y lo cierto es que circular por el río, completamente en silencio y en un día soleado fue un momento muy placentero. A veces el silencio es deseable. Me cancelaron la clase de árabe, toda una suerte, porque creo que no me hubiera enterado de nada.



En casa hace falta también prestar más atención al entorno de la que estamos acostumbrados a prestar porque mucha información nos llega a través del canal auditivo. Véase: ¿se ha cerrado bien la nevera?, ¿se está saliendo el agua del cazo? Justo ese día preparé cocido en una olla a presión y generalmente la indicación es bajar el fuego cuando pita. El único problema era que yo no oía nada (me puse tapones y cascos encima), así que tenía que levantarme a comprobar cómo iba cada pocos minutos.

Durante la comida puse la tele y la configuré para que mostrara los subtítulos para sordos del teletexto (888). Durante la emisión de Los Simpsons, los subtítulos estaban bien. Sin embargo, para poder enterarme de lo que sucedía debía mirar a la tele y no al plato, pues no tengo un campo visual muy desarrollado (como les sucede a las personas sordas). Una vez empezaron las noticias, se desató el caos. Los subtítulos los preparan con programas de reconocimiento de voz, lo que tiene dos consecuencias: que siempre hay una demora de varios segundos, por lo que a veces en pantalla ves una noticia y lees la información de la noticia anterior, y que, al no hacerlo una persona, hay muchos errores que producen malentendidos esperpénticos. Así pues, deduzco que lo más sencillo para una persona sorda es informarse a través del teletexto, internet o los diarios.

Por otro lado, mi hermano se dedicó durante la comida a reírse de mi situación, diciendo cosas en el volumen necesario para que no lo oyera y girándose de forma que fuera imposible para mí leerle los labios. Imagino que esto le ha pasado a toda persona sorda, al menos durante la infancia, y lo cierto es que resulta pesado e irritante.

Mi intención era probar un rato ir con tapones en clase. Sin embargo, cuando le conté a la profesora de interpretación por qué los llevaba, me animó a que continuara así toda la clase. Solo así sabría qué siente una persona sorda, y tenía razón, porque mi frustración fue aumentando según transcurría el tiempo. En clase me resultó complicadísimo leer los labios, porque es algo que nunca he hecho. Por otro lado, al estar sentados en U, el ángulo no siempre es el adecuado, así que, incluso aunque supiera leer los labios, me habría perdido información. Además, la lengua oral es mucho más rápida, las interrupciones son frecuentes y yo a veces tardaba en darme cuenta de quién estaba hablando en cada momento. 
Moraleja: respetar los turnos de palabra y, si estamos en grupo, levantar la mano para que las personas sordas sepan quién está hablando.

En varias ocasiones mis compañeros se rieron y yo no entendí el motivo. Sonreí para salir del paso, pero lo cierto es que no comprendía nada de nada. Aunque suelo ser muy participativa en clase, ese día no me atreví a hablar mucho porque me daba miedo decir algo y que estuviera fuera de lugar o no tuviera sentido.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Aplicación de las técnicas de interpretación a la lengua de signos española

Esta asignatura es, como ya os imaginaréis, una de las más importantes del primer curso de interpretación de lengua de signos. Al igual que en la carrera de Traducción e interpretación, sin embargo, no se empieza directamente a interpretar, en primer lugar porque en el ciclo se empieza a enseñar lengua de signos desde cero y, en segundo, porque así se pueden practicar todas las técnicas preinterpretativas.

Hablo, por ejemplo, de:
  • La memoria
  • La agudeza visual
  • La concentración
  • La capacidad de síntesis y análisis textual
  • La expresión, tanto en lengua oral como en lengua de signos
  • La visualización, poder ver en nuestra mente lo que describen las palabras

Así pues, durante los primeros meses, algunas de las actividades que realizamos eran buscar a Wally, tratar de memorizar un collage con muebles o ropa y luego dibujar los objetos en la misma posición -es mucho más complicado que simplemente nombrarlos-, rellenar textos con huecos, practicar los sinónimos y antónimos, hacer exposiciones orales, resumir noticias tanto en lengua oral como en lengua de signos una vez ya tenemos el nivel suficiente (y luego evaluarnos viendo el vídeo), signar recuerdos,... Mi actividad preinterpretativa fue la de escuchar/ver cortometrajes, visualizarlos y luego contarlos en lengua de signos (de forma visual, haciendo roles, etc.). Algunos de los cortos con los que trabajé fueron: El elefante encadenado, El árbol que no tenía hojas, Las ranitas en la nata, La manzana podrida, Por cuatro esquinitas de nada y Pobre cigüeña. Son una preciosidad de cuentos que os recomiendo a todos que veáis/escuchéis con los ojos cerrados. También practicamos poner palabras a vídeos sin sonido o mudos, como Love recipe o French Roast, algo que a mí personalmente me recuerda mucho a la audiodescripción.

Todas estas actividades prácticas las fuimos combinando con clases más teóricas, en las que aprendimos, por ejemplo, la historia de la interpretación, las diferencias entre la interpretación simultánea y la consecutiva, entre la interpretación de lenguas orales y lenguas de signos, el funcionamiento de los congresos con equipo de intérpretes de lengua de signos, el movimiento asociativo de los ILSE, los diferentes ámbitos en los que puede necesitarse un intérprete de lengua de signos (de momento en el blog solo he mencionado el ámbito sanitario, pero el resto ya llegará), el código ético, etc. El libro que se utiliza es el de Técnicas de interpretación de lengua de signos, de Esther de los Santos Rodríguez, que edita la CNSE.

Dos niños, dibujados a mano, se comunican mediante lengua de signos.
Y, por fin, llegó la hora de interpretar.


viernes, 11 de octubre de 2013

La iconicidad en la lengua de signos

Antes de empezar con esta entrada, dejad que hagamos un pequeño experimento (pensado solo para gente que no sabe lengua de signos). ¿Me entendéis?





Seguro que sí, y la explicación es muy sencilla: la lengua de signos tiene un fuerte componente icónico.

Según la RAE, un icono es un signo que mantiene una relación de semejanza con el objeto representado (y, añado yo, por tanto resulta generalmente fácil de entender). Por ejemplo, casi cualquier persona, incluso los niños, entenderían la imagen de la derecha. Sin embargo, para entender los iconos, incluso los más sencillos, hace falta un cierto entrenamiento. Pensad, por ejemplo, en todas las señales de tráfico que tuvisteis que aprender para sacaros el carné del coche. Pero también daos cuenta de que, seguramente, alguien que ha vivido en una tribu perdida del desierto y no ha tenido contacto con otras culturas no entendería iconos como el de reciclaje de las botellas de plástico o los muñequitos que nos indican si el baño es para hombres o mujeres porque quizá allí todos lleven chilabas y no pantalones los hombres y falda las mujeres.


Todas las lenguas son icónicas hasta cierto punto. Pero, ¿acaso la palabra «gato» nos recuerda al animal, ya sea por su forma, olor o movimiento? Por supuesto que no. Por otro lado, no es casualidad que un gato maúlle casi de la misma manera en muchos idiomas: «miau» en español y alemán, «meow» en inglés y sirio, «miaou» en francés, «miaaaw» en árabe y «miou» en taiwanés. Se trata de onomatopeyas, las palabras icónicas de las lenguas orales. Y, sin embargo, hasta las onomatopeyas pueden ser arbitrarias, porque no me digáis que el maullido de un gato suena «nyah», como se representa en China, o el sonido de un beso suena «Schmatz», como aseguraba un amigo mío alemán. [Podéis ver más ejemplos de sonidos de animales aquí].

Algo parecido sucede con las lenguas de signos. En muchas de ellas se utiliza el mismo signo para «casa» o «comer» y, si no, seguramente te entiendan, aunque en Japón, por ejemplo, el signo de comer se haga como si comieras con palillos y no con la mano. No obstante, hay muchos otros signos que son arbitrarios, es decir, que no guardan relación con el objeto que designan. Y es que, si todos los signos fueran icónicos, todos los usuarios de lenguas de signos del mundo se entenderían sin problemas inmediatamente (y, aunque en parte se entienden, no podemos obviar que son idiomas distintos). ¿O cómo expresaríais vosotros conceptos como «arbitrariedad», «suerte» o «estatus» con las manos? La iconicidad no siempre es posible.

jueves, 3 de octubre de 2013

Servicios especializados para personas sordas

La clave para triunfar en el mundo de los negocios es buscar un hueco en el mercado y cubrir una necesidad. Hoy vamos a hablar sobre algunas empresas regentadas por personas sordas o que trabajan para ofrecer a este colectivo servicios especializados. A ver cuántas conocíais...

En Madrid se halla Misoltec, una empresa especializada en productos tecnológicos que fue creada por un grupo de personas sordas para ofrecer información y orientación a otra gente con sus mismos problemas y necesidades. El programa En lengua de signos emitió un reportaje sobre la compañía y sus objetivos:




En São Paulo, Brasil, la discoteca Clash Club inauguró a principios de año una sesión dedicada a las personas sordas. En la Sinta o Som (Siente el sonido), como se llama la sesión, la música se reproduce con los sonidos graves a un volumen más alto de lo normal, potenciando así que las personas sordas noten la vibración. Además, las luces, láseres y demás elementos visuales cambian de color y se mueven al ritmo de las canciones. Los trabajadores de la discoteca asistieron a un curso de lengua de signos para poder comunicarse con los clientes.

En Madrid también hubo hace un par de años una discoteca completamente adaptada al colectivo sordo: Equal. En ella, los camareros sabían LSE, en las pantallas del local podían verse las canciones signadas y con subtítulos, la iluminación del local permitía que los signantes se pudieran comunicar y los altavoces estaban enfocados hacia el suelo, de madera, para transmitir mejor las vibraciones. Solo los seguridades no sabían LSE, pero iban acompañados por intérpretes. Abajo os dejo un breve vídeo sobre la discoteca, pero si queréis más información podéis ver el reportaje realizado por Periodistas en potencia, de 9 minutos.



También hay cada vez más restaurantes y cafeterías gestionados por personas sordas, en lugares tan remotos como Gaza y Granada (Nicaragua), aunque también en Mallorca hay uno. Aquí podéis ver los reportajes sobre los primeros dos locales:

sábado, 28 de septiembre de 2013

Día Internacional de las Personas Sordas: Ponte en mi lugar

Hoy es el Día Internacional de las Personas Sordas y, por estar en Luxemburgo disfrutando de los últimos días de las prácticas en el Parlamento Europeo como traductora, no he podido asistir a la celebración que está teniendo lugar ahora mismo en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. No obstante, y dado que me hubiera encantado poder estar allí, no he querido dejar la oportunidad de hacer una pequeña conmemoración desde «Dicho de otra forma».

Por este motivo, quiero compartir con vosotros un vídeo titulado Ponte en mi lugar, en el que se tratan, precisamente, todas esas barreras que impiden a las personas sordas acceder a la información en igualdad de condiciones que las personas oyentes. El lema de la celebración de Valencia es «Construimos igualdad», y a mí me gustaría aportar mi granito de arena haciéndoos ver cómo se sienten las personas sordas cuando son discriminadas:




Poneos en su lugar. Imaginad que los «diferentes» fuerais vosotros:




jueves, 19 de septiembre de 2013

Psicosociología de las personas sordas y sordociegas

Continuando con la serie sobre las asignaturas del primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos, hoy toca hablar de Psicosociología de las personas sordas y sordociegas. En el instituto Misericordia, en Valencia, la imparten una profesora oyente y una sorda, por lo que a veces tuvimos que practicar la interpretación. Se trata de una asignatura teórica, en la que los alumnos debemos familiarizarnos con todo lo que tiene que ver con la sordera y la comunidad Sorda, lo que la convierte en la única asignatura teórica de todo el primer curso. Sin embargo, por suerte nuestras profesoras quisieron que trabajáramos también desde un enfoque más práctico, por lo que durante todo el curso realizamos muchas actividades complementarias, como el experimento de ser sorda un día.

Portada del libro de la asignatura Psicosociología de las personas sordas y sordociegas.Con el libro Rasgos sociológicos y culturales de las personas sordas, editado por Fesord, empezamos estudiando los aspectos más técnicos del sonido y los tipos de sordera, para después comenzar a introducirnos en la cultura sorda, analizar la evolución de la educación de las personas sordas, conocer los diferentes tipos de familias con miembros sordos que hay, etc.

Como comentaba, a cada tema teórico que tratábamos en clase le correspondía una actividad práctica. Por ejemplo, empezamos planteándonos qué eran las barreras de comunicación a las que se enfrentan las personas sordas y qué podíamos hacer para derribarlas. También trabajamos las distintas ayudas técnicas que existen, desde las más conocidas, como los audífonos y los implantes cocleares, hasta aquellas que a los oyentes pueden sonarnos más sorprendentes, como los despertadores vibratorios o luminosos y el bucle magnético.

La actividad práctica relativa a las familias consisitió en entrevistar a diferentes personas que o bien fueran sordas o bien pertenecieran a una familia donde algún miembro lo era. Así, por ejemplo, mi grupo y yo tuvimos la ocasión de entrevistar a un chico sordo cuya familia es oyente y que en la adolescencia decidió dejar de usar  audífonos y a otro chico oyente cuyos padres son sordos y se comunican en una lengua de signos inventada por ellos mismos, unos casos verdaderamente interesantes.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cómo interpretar rap a lengua de signos

En otras ocasiones hemos hablado en el blog de canciones o incluso conciertos enteros interpretados en lengua de signos (La Rana Mariana, Rozalén). Hoy hablaremos de esto mismo, pero haciendo referencia al rap, un género musical que, ya de por sí, parece complicado de cantar, así que imaginad la dificultad que supone interpretarlo a lengua de signos.



Leí el pasado julio un artículo sobre la actuación de la intérprete Holly Maniatty en el Festival de Música y Arte de Bonnaroo, en el que interpretó al rapero Killer Mike, y que la ha hecho tan famosa como a Lydia Callis el huracán que llegó a Nueva York el año pasado. En un podio a mitad altura entre el escenario y el público, Holly interpretaba al ritmo de la música todo cuanto cantaba el rapero. Sorprendido al descubrir que no era una fan bailando —nunca lo habían interpretado a lengua de signos—, este bajó a su escenario y, en un reto por ver la capacidad de la intérprete, comenzó a cantar cada vez más deprisa y a soltar palabrotas y obscenidades (por ejemplo, preguntó cómo se decía «coño» en ameslán, la lengua de signos estadounidense).

Un amujer vestida de negro tiene los brazos extendidos, pues interpreta un concierto.
Holly Maniatty interpreta un concierto al ameslán.


Holly Maniatty interpreta ahora entre 30 y 40 conciertos al año, pero, cuando empezó, hace diez años, fue porque ninguno de sus compañeros de la agencia de interpretación en la que trabajaba quiso aceptar el encargo de interpretar un concierto de Marilyn Manson. Ella, con solo tres de experiencia, aceptó el reto de interpretarlo para que un usuario sordo pudiera disfrutar del espectáculo. Desde entonces, ha interpretado a artistas como U2, Eminem y Bruce Springsteen, que el año pasado se animó a subir al podio de las intérpretes para saludarlas.

Para prepararse para un concierto de los Bestie Boys —el último del grupo— en 2009, la intérprete dedicó más de cien horas a estudiar al grupo, memorizar las letras, repasar vídeos de otros conciertos,... Para el festival de Bonnaroo, Holly triplicó las horas de estudio —dedicó, solo para la actuación de Wu Tang, de 90 minutos, unas 50 horas de preparación—, y ,además, se dejó asesorar sobre signos dialectales y regionales para poder interpretar de una manera aún más fiel. Por ejemplo, el signo de «brotha», «hermano» en español, no se hace igual en Nueva York que en Atlanta, de donde procedía el cantante, así que Holly se documentó sobre los signos del slang utilizado específicamente en esta ciudad.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Cómo vive una familia Amish sorda?

Bienvenidos de nuevo al blog, tras un breve descanso por vacaciones de verano (aunque yo no haya disfrutado de las vacaciones, que he seguido con la beca de traductora en el Parlamento Europeo). Para empezar con buen pie este mes y que se os haga más leve la vuelta al mundo real, hoy os propongo un tema que creo puede interesaros, aunque a priori os preguntéis qué mosca me ha picado para cambiar de tema tan bruscamente. Pero empecemos:

Los amish son una comunidad religiosa cristiana de doctrina anabaptista. Repartidos en más de doscientos asentamientos en Estados Unidos y Canadá, son conocidos por su aislamiento, su oposición a las nuevas tecnologías como la electricidad, los coches, teléfonos y televisores y por su vestuario, típico del siglo dieciséis o diecisiete. Como curiosidades, los amish tratan de llevar una vida autosuficiente, aunque en ocasiones deban comprar algún producto en pequeñas tiendas, la mayoría de ellos habla un dialecto del alemán llamado Deitsch y, a la edad de 16 años, muchos pasan un tiempo fuera de la comunidad para conocer cómo vivimos (Rumspringa), aunque el 90 % decide regresar con su familia.


Una familia amish de once miembros camina por un sendero en el campo.
Aspecto de los miembros de la comunidad amish.


viernes, 26 de julio de 2013

Sordolimpiadas: los Juegos Olímpicos de las personas sordas

Seguro que todos habéis oído hablar de los Juegos Paralímpicos, en los que participan personas con diferentes tipos y grados de discapacidad. Sin embargo, ¿os habíais cuenta de que no hay ninguna persona sorda compitiendo en esta celebración? Esto se debe a que las personas sordas tienen su propia competición olímpica: las Sordolimpiadas.


Ahora mismo se está inaugurando la vigesimosegunda edición de los juegos de verano, que se celebran en Sofia, la capital de Bulgaria, hasta el próximo 4 de agosto. Estos juegos tienen lugar una vez cada cuatro años y llevan celebrándose desde 1924 (con un parón durante la Segunda Guerra Mundial), aunque por aquel entonces se los conocía como los International Silent Games. Es decir, se celebraron varias décadas antes de que tuvieran lugar los primeros Juegos Paralímpicos. Ambas competiciones están reconocidas por el Comité Olímpico Internacional.


Pero, ¿por qué no compiten las personas con discapacidad auditiva en los Juegos Paralímpicos? La razón principal es que la sordera no supone una desventaja física o mental para practicar deporte. Por ejemplo, pueden nadar igual de rápido o jugar a tenis igual de bien (o mal, claro) que una persona oyente. En la década de los 80, el COI intentó aunar los Juegos Paralímpicos y las Sordolimpiadas en una única celebración, pero finalmente no se llegó a ningún consenso en temas tan importantes como los intérpretes de lengua de signos. Así pues, de momento, estas dos celebraciones continuarán siendo independientes.

Tampoco participan en los Juegos Olímpicos porque, en este caso, estarían en situación de desventaja al no poder oír, por ejemplo, la señal de salida de una carrera o el pitido del árbitro. Pensad en cómo los corredores miran al suelo cuando están ya preparados para salir: solo su oído les alerta de que la carrera ha comenzado. Si una persona sorda compitiera con(tra) ellos, tendría que girar la cabeza para mirar a quien dispara el arma, así que saldría con retraso (y ya sabéis que, a este nivel, hasta las centésimas de segundo cuentan). Además, en los deportes por equipos sí se encontrarían con barreras de comunicación (por ejemplo, si se comunican en lengua de signos), mientras que esto no ocurre en una competición en la que todos los participantes están en la misma situación (*).
(*) En este punto, me gustaría hacer un inciso, porque no tengo claro este último argumento, que he encontrado aquí. Como siempre hemos insistido en el blog, hay muchos tipos de personas sordas y no todas optan por comunicarse en lengua de signos. Es decir, también en un equipo de personas sordas podría haber malentendidos porque unos hablen y otros signen. Si alguien puede iluminarme en este aspecto, por favor que deje un comentario más abajo.

Delegación española en Sofía

lunes, 22 de julio de 2013

Cuentos normalizadores para niños sordos

Supongo que, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta de que, a los niños, los libros que más les gustan son aquellos que les permiten identificarse con los personajes. A veces son los propios padres los interesados en que los niños se identifiquen: estoy pensando, por ejemplo, en esos libros infantiles en los que el prota deja de usar pañal, va a tener un hermanito, etc.

Pues bien, ¿qué pasa con los niños con discapacidad auditiva? ¿Existen libros infantiles en los que los personajes sean sordos? ¿Lleven audífono? ¿Implante coclear? Pues sí, alguno:

Los niños con audífono, por ejemplo, disfrutarán leyendo los libros de Oliver:

Oliver y sus audífonos:




Oliver y sus audífonos con FM:




También es muy conocido el cuento El sueño de Pedro, un corto realizado por la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord). En él, un niño sordo signante descubre qué son las barreras de comunicación e intenta, junto con sus amigos, derribarlas.





Otro de los protagonistas de cuentos infantiles es Blue Ear, un personaje creado a raíz de la petición de una madre que, desesperada porque su hijo de cinco años no quería ponerse los audífonos porque los superhéroes no los llevan, escribió a Marvel Comics. Aunque la empresa no respondió a la petición en un primer momento, al cabo de unas semanas el pequeño Anthony Smith recibió en su casa un cómic cuyo protagonista ¡era él! Enseguida corrió a ponerse sus audífonos azules, con los que es capaz de oír a cualquier persona que necesite ayuda, esté donde esté...




De hecho, también hay un superhéroe por ahí suelto que va en silla de ruedas :-)



Otro de los cuentos que pueden ayudar a los más pequeños a entender su situación es Sords profunds, però hi sentim i parlem!, de Marta Capdevila. Escribió este libro al enterarse de que su hijo pequeño era sordo, como ella. Con textos breves y muchas ilustraciones, la autora cuenta todo el proceso, los distintos pasos y decisiones que tuvo que tomar la familia, las visitas a los especialistas,... Según Trujamanía, el libro se distribuye gratuitamente en PDF y solo hace falta escribir un correo electrónico. Yo lo hice y aún no he recibido la copia, ya os contaré. De momento las críticas que he leído son muy buenas y por eso lo he incluido en la entrada.




Además, hay libros para niños que pronto tendrán un implante coclear, como es La historia de Lucas (clic aquí para descargaros el libro en PDF):




Editado por el Gobierno de Aragón, y el servicio aragonés de salud, este cuento explica a los niños los procesos previos a la implantación, aunque también hay un cuento para más adelante, en el que se explica el mantenimiento del implante coclear: Lucas se va de campamento (clic aquí para descargar la versión en PDF). Por lo que he podido leer, probablemente se editen más números de esta serie.

miércoles, 10 de julio de 2013

Expresión corporal: ¿vergüenza, yo?

Sin duda alguna, la expresión corporal es un componente muy importante de las lenguas de signos (especialmente del sistema internacional, por lo que nos ha comentado la profesora) y por eso el ciclo de Interpretación de lengua de signos española incluye una asignatura dedicada exclusivamente a desarrollar esto. En esta clase he disfrutado como una enana, aunque guardar la vergüenza bajo llave hasta que acabe la clase es un requisito indispensable para aprobar y pasarlo bien.



Por ejemplo, hemos realizado actividades como:
  • Jugar al teléfono roto sin sonidos ni signos, solo con mimo. En esta variante el teléfono está igual de roto que en la tradicional, os lo aseguro.
  • Ordenar viñetas explicando cada una la suya y sin poder ver el resto. Contar nuestra versión de la historia y comprobar luego que no siempre acertamos por muy exhaustivas que hayamos sido con las explicaciones... 
  • Hacer diálogos incluyendo recetas de cocina. Como lo bueno era la expresividad, casualmente siempre había alguna que «se quemaba» cocinando para añadirle un poco de tensión al asunto.
  • Explicar algún deporte (en mi caso, el patinaje sobre hielo): historia, normas, competiciones, etc. Y, lo más jugoso: demostración de cómo se juega, interpretando los diferentes personajes de cada deporte (varios jugadores, árbitro, público, etc.). Tremendo.
  • Representar una escena cotidiana como es la de esperar al bus. Poco a poco iban sumándose los personajes, que nosotras mismas podíamos inventar. Fue divertidísimo: por ejemplo una mujer parió en la parada y casi le roban al bebé... Lo que dan de sí una hora y media y unos diez personajes.
  • Cuentos signados, pero no cuentos tradicionales, no. Reescribimos La Cenicienta, la adaptamos a los nuevos tiempos y luego la representamos.
  • El fondo del mar: cada una adoptaba el rol de un animal o planta y teníamos que hacer una pequeña representación. Yo fui cangrejo :-)
  • Contar chistes. Las personas sordas suelen incluir comparaciones con los oyentes en sus bromas. Ojalá tenga tiempo de investigar más sobre el humor sordo, porque creo que aún me queda mucho por descubrir.
  • Inventarnos nuestros currículum y simular entrevistas de trabajo como trapecistas, animadoras infantiles, cuidadoras de animales en el zoo,...
  • Signar canciones. Me ha encantado hacerlo y, como habéis visto en otras entradas, le pillé el gustito pronto.

No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Con todo, y pese a haber sacado toda nuestra cara dura, difícilmente podremos ser tan, tan expresivas como Tony Bloem, el protagonista del siguiente anuncio. No tiene desperdicio:




Independientemente de que estudiéis el ciclo o no, os recomiendo encarecidamente que, si tenéis la oportunidad de apuntaros a algún curso de expresión corporal, lo hagáis: tendréis las risas de la semana aseguradas y además ganaréis en seguridad, espontaneidad y cara dura.

¡Fuera esa vergüenza! Con ella no se llega a ninguna parte...

viernes, 5 de julio de 2013

Congreso del CNLSE sobre investigación de la lengua de signos

Como ya sabéis, la lengua de signos española es lengua oficial en nuestro país desde 2007. En la misma ley en la que se reconoció su carácter oficial también se regulaba la creación del Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos (CNLSE, pronunciado /cenelse/). Los próximos días 26 y 27 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Día Europeo de las Lenguas, esta institución celebrará su tercer congreso, dedicado a la investigación de la lengua de signos española, y que se dirige especialmente a investigadores, profesores, expertos, intérpretes, familias, estudiantes y, en general, a todos los profesionales interesados en la lengua de signos española. Y es que la investigación sobre una lengua es un gran paso para fomentar su normalización.


Como se indica en la propia página web del CNLSE, el congreso se estructurará en ponencias, comunicaciones y mesas redondas. Además, se tratará de nuevo de un congreso totalmente accesible, en el que la lengua de signos española y el castellano serán lenguas oficiales, y que además contará con bucle magnético y un servicio de subtitulado en directo.



Aquí tenéis el programa definitivo. Si estáis interesados en acudir, el congreso se celebrará en el Salón de Actos Ernest Lluch del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (C/ Paseo del Prado, 18-20. 28071, Madrid). La inscripción es gratuita hasta completar el aforo y solo tenéis que rellenar el siguiente formulario y mandarlo por correo antes del 16 de septiembre a cnlse@cnlse.es.

Yo me lo perderé porque aún estaré con las prácticas de traducción en el Parlamento Europeo, pero pretendo verlo enterito luego cuando lo suban a Youtube.

Para ir calentando motores, aquí os dejo una presentación que trata precisamente sobre la investigación de la lengua de signos, aunque de una forma bastante teórica y diferenciándola de la investigación de lenguas orales: