martes, 11 de junio de 2013

Diferencias entre la interpretación de lenguas orales y la de lenguas de signos

Intérpretes de lenguas orales (ILO) y lenguas de signos (ILS) comparten muchas funciones, como es natural. Su objetivo es servir de puente entre lenguas y culturas, derribando así las barreras de comunicación y consiguiendo que la gente pueda acceder a la información en su propia lengua. A esto, en el caso de los ILS, se le añade una tercera función: la de facilitar la autonomía de las personas sordas usuarias de la lengua de signos. Se consigue facilitándoles un acceso completo a toda la información disponible para que, después, una vez conocen todas las posibilidades que se les ofrecen, pueden tomar las decisiones que crean oportunas.


Una de las diferencias más evidentes entre estos dos tipos de intérpretes es la lengua de trabajo. Las lenguas orales tienen un carácter auditivo-oral, mientras que la lengua de signos es viso-gestual. Esto afecta, por ejemplo, a la forma de trabajar de los intérpretes. Los de lenguas orales pueden trabajar cara a cara, en cabina o por teléfono, mientras que los de lengua de signos lo hacen cara a cara o a través de video llamadas. El hecho de que a los ILS haya que verlos para «escucharlos» hace que deban cuidarse especialmente características como la iluminación, el vestuario (tejidos lisos y preferiblemente oscuros) o la posición del propio ILS (no vale situarlo al final de la sala, al lado de las cabinas de los ILO, porque entonces el público sordo tendrá que girarse y dar la espalda al ponente para saber qué está diciendo).

Que la lengua de signos sea visual repercute también de forma significativa en el proceso mental que llevan a cabo los intérpretes, puesto que, después de comprender el mensaje y antes de reproducirlo en la lengua de destino, deben visualizarlo. No se signa de la misma manera que el profesor hable con sus alumnos en clase si estos están en círculo, en U o en filas.


Otra característica que depende del tipo de lengua de trabajo es el ritmo del propio discurso. Las lenguas orales son lineales, es decir, una cosa se dice después de la otra, no podemos decir dos cosas a la vez. Sin embargo, las lenguas de signos son simultáneas, es decir, sí permiten expresar más de una idea al mismo tiempo porque ciertos recursos lingüísticos, como los clasificadores, dotan a este discurso de una mayor densidad conceptual. Esto, así explicado, parece muy complicado, pero con un ejemplo lo veréis claro enseguida. Tomemos la siguiente frase:
 Un avión, que llegó volando bajo desde la derecha, se estrelló contra un árbol, derribándolo a su paso. El avión, por el choque, se quedó de lado sobre un ala y, al romperse esta, cayó de lado y acabó bocabajo.

En lengua de signos se expresaría de la siguiente manera:




¿Os imagináis tener que ponerle palabras a esto? El tiempo de demora es vital, tanto en un sentido como en otro, porque en ocasiones una idea se expresa mucho antes en lengua de signos (como en el ejemplo) y en otras ocasiones es al revés, una palabra resume una idea que en lengua de signos es necesario parafrasear.

Otra de las diferencias entre la interpretación de lenguas de signos y orales es el tipo de usuarios que utilizan estos servicios. Al pensar en un intérprete de lenguas orales, solemos imaginarnos una charla de un conferenciante extranjero, un turista o inmigrante. En cualquier caso, siempre alguien de otro país y otra cultura, ¿verdad? Pero es que resulta que no hay un país de los sordos. Las personas sordas viven en nuestro propio país, comparten gran parte de nuestra cultura y, aun así, podemos hablar de los ILS como puentes interculturales. ¿Cómo puede ser?, os preguntaréis. Pues porque también existe una cultura sorda que la mayoría de personas oyentes ignora que existe.

Además, se trata de una comunidad muy pequeña y todos se conocen. Esto significa que, al vivir en una misma zona geográfica, es probable que te encuentres a los usuarios en el supermercado, en el cine, en la playa,... Y por supuesto en las asociaciones, porque ¿con quién si no con los propios usuarios vas a practicar la lengua de signos?

Por supuesto, también existen encuentros internacionales de personas sordas y en este caso también interpretaremos para gente de otros países y culturas, especialmente si somos intérpretes de sistema de signos internacional.

El hecho de que algunas de las personas usuarias de la lengua de signos sean sordas va a influir también, irremediablemente, en la forma de interpretar los discursos. Me explico: toda interpretación, sea del tipo que sea, tiene como fin trasladar los mensajes que aportan significado lingüístico a otra lengua. La interpretación de lengua de signos debe, además, tener en cuenta todos los actos comunicativos que tienen lugar durante el servicio y que esas personas no perciben por ser sordas. Es decir, un ILS también tendrá que explicar que han llamado por teléfono, que alguien ha gritado algo, que han llamado a la puerta...




Por otro lado, en cuanto a los ámbitos de trabajo, es posible que una persona sorda usuaria de la lengua de signos recurra a los intérpretes para un mayor tipo de situaciones: reuniones de vecinos, gestiones en el banco, charlas con profesores, clases,... Además, claro está, de para acudir a la policía, a un juzgado, a una notaría, a un congreso,... Lo cierto es que hay más gente que sabe comunicarse en inglés (aunque sea muy primitivo), que gente que conoce la lengua de signos española (aunque sea a un nivel muy básico también), pese a ser esta una lengua oficial, como reconoce la ley 27/2007. ¡A estudiar lengua de signos!

En cuanto a la modalidad de interpretación, cuando nos referimos a las lenguas orales podemos distinguir entre interpretaciones simultáneas y consecutivas y elegiremos la que mejor se adecue a nuestras necesidades para cada situación. En el caso de las lenguas de signos, suele optarse por la modalidad simultánea con un tiempo de demora prudencial (como en el caso de las lenguas orales, hay que entender la idea antes de expresarla en la lengua de destino). En la interpretación directa (es decir, LS>LO), porque resulta imposible ver el discurso en lengua de signos y anotar al mismo tiempo. Cada vez que miráramos la libreta nos estaríamos perdiendo información. En la interpretación inversa (LO>LS), porque los tiempos de interpretación suelen ser breves y no vale la pena ralentizar el proceso.


Tanto en interpretación de lenguas orales como en las de signos se puede utilizar el susurrado, por ejemplo cuando un cargo político oyente acude a un acto en una asociación de personas sordas. También podemos signar en pequeñito para una sola persona. Y, de nuevo, ambos tipos comparten también la interpretación a la vista, que trataremos en alguna entrada más adelante.

Y bien, ¿qué os ha parecido? ¿Os imaginábais que se diferenciaran tanto la interpretación de lenguas orales y la de lenguas signadas? O tan poco, según se mire. De hecho, a interpretar te enseñan de formas muy parecidas :-)


Gran parte de las diferencias nombradas en esta entrada han sido extraídas del libro de Técnicas de interpretación de lengua de signos, un libro de la CNSE que, aunque se publicó en 1999, todavía se utiliza en los ciclos de interpretación y he de decir que no lo he visto muy desfasado.

2 comentarios:

  1. Muy, muy interesante, Mar. Cada vez que te leo renacen mis ganas de estudiar lengua de signos.

    ¡Un saludo!

    Magda

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    1. Vaya, gracias, Magda. Pues a ver si escribo más y te lanzas definitivamente a aprender :-)

      Un saludo y gracias por el comentario.

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