lunes, 21 de enero de 2013

La importancia de tener las manos libres

Una de las últimas tiras cómicas de That Deaf Guy, de Matt y Kay Daigle, me ha hecho pensar en lo vital que es para un usuario de la lengua de signos tener las manos libres para comunicarse:

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL:
-A ver, Desmond, ¿cómo has conseguido que Helen que dejara venir tres veces esta semana.
-Cari, me voy a tomar algo, ¿vale?
-Me voy a ver el partido, ¿vale?
-Nos vemos luego, que hoy es la noche de los bolos, ¿vale?
-Fue fácil, solo tuve que esperar a que tuviera las manos ocupadas.
Quizá no lo habíais pensado nunca, pero esposar a alguien que se comunica en lengua de signos es el equivalente a que amordacen a alguien que utiliza la voz para comunicarse. ¿Fuerte, eh? Y ahora pensad en todas las situaciones en las que, por una cosa u otra, tenemos las manos ocupadas: cuando conducimos, cuando llueve y llevamos paraguas, cuando llevamos las bolsas de la compra, cuando vamos en autobús de pie, cuando nos ponen un gotero, cuando sostenemos un vaso en un bar, etc.


¿Cómo hacen entonces las personas que hablan en lengua de signos? Pues signan con una mano, y es tarea del otro imaginarse lo que haría la otra si estuviera disponible. Para facilitarlo, se apoyan de la kinesia labial (mover los labios pronunciando la palabra equivalente al signo). Para mí aún resulta complicado entender de esta forma, pero todo se andará. Después de todo, también hemos aprendido a entender cuando nos hablan mascando chicle o incluso con la boca llena, ¿no? ;-)

Y por otro lado, acordaos de que para signar lo mejor son los guantes de toda la vida y no las manoplas (que yo uso tan a gusto), porque hay que ver bien qué hace cada dedito. Y, si queréis una mezcla, existen unos fabulosos mitones que incorporan capucha a modo de manopla... eso sí, mejor comprarlos o hacerlos de un color liso para no distraer...

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL:
Vestuario de invierno para... manos sordas: guantes; manos oyentes: manoplas; manos CODA: mitones.

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