lunes, 22 de octubre de 2012

Teatro Accesible en Valencia

Este pasado fin de semana llegó por fin Teatro accesible a Valencia con la obra «Los cuernos de don Friolera», de Valle-Inclán, protagonizada y dirigida por José Sancho. Las sesiones del sábado y el domingo fueron accesibles para personas con discapacidad auditiva y visual gracias a la inclusión de subtítulos para sordos, bucle magnético y audiodescripción.

Sin embargo, dado que se trata de la primera vez que esta iniciativa se lleva a cabo en Valencia, no han sido muchas las personas con discapacidad visual y auditiva que se han acercado al teatro Rialto este fin de semana. De hecho, a la sesión del sábado solo acudieron dos personas con discapacidad auditiva y dos con discapacidad visual, según la encargada del mostrador de Teatro accesible.


Aunque oyente y vidente, he aprovechado esta ocasión para averiguar cómo es el teatro accesible y analizar si realmente lo es:

En cuanto a la audiodescripción, lo cierto es que en esta obra no hay mucho que describir, porque el escenario no cambia prácticamente. Me ha llamado la atención que no describieran a los personajes durante la obra según iban apareciendo, aunque puede que los hubieran descrito antes (de que yo entrara en la sala y encendiese el aparato). De hecho, muchas veces se suele empezar a audiodescribir antes de que empiece la película u obra, nombrando por ejemplo al reparto.


Auricular y aparato utilizados para escuchar la audiodescripción.


Por lo que respecta al subtitulado para sordos, hay que destacar que se trata de sobretítulos, es decir, que se proyectan encima del escenario, lo que complica mucho la tarea de ver la escena y leer al mismo tiempo (especialmente si la butaca está en las primeras filas abajo). En la página web de Teatro accesible recomiendan que, si se quiere leer los sobretítulos, se escoja la butaca en la zona superior (que llaman «Platea para discapacitados» en el menú si se compran las entradas por Internet), aunque al mismo tiempo avisan de que la visibilidad desde esa zona del escenario no siempre es buena.

Ciertos cambios mejorarían la experiencia del teatro para las personas sordas: por un lado, que se utilicen colores distintos a los convencionales para el subtitulado para sordos. Los subtítulos amarillos no se distinguían de los verdes y lo mismo sucedía con los magenta y los azules. Además, creo que el tamaño era demasiado pequeño como para poder leerlo con comodidad. Puesto que los subtítulos se preparan con antelación y durante el espectáculo una persona se encarga de ir proyectándolos según hablan los personajes, no siempre se respeta el tiempo de lectura recomendado, aunque la persona sorda con la que he visto la obra ha asegurado que podía seguirlos bien porque ya está acostumbrado a este fenómeno. Y por cierto, me surgió la duda de si los habrían generado con un programa de reconocimiento de voz porque cuando un personaje dijo: ¿Vais a atacar así a una mujer indefensa?, en los subtítulos apareció: ¿Vais a atacar así a una mujer hipertensa? Me da que la actriz interpretó bien su papel...

Subtítulos durante la representación de «Los cuernos de don Friolera»
Vista de los sobretítulos desde la séptima fila abajo. A partir de la octava no se ven.

Por otro lado, cabe destacar que, al tratarse de una obra de teatro, los actores pueden improvisar o añadir frases a sus diálogos. El protagonista, José Sancho, lo hace durante toda la obra (con acierto, porque son esos añadidos los que más risas provocan entre el público), pero las improvisaciones no se ven reflejadas en los subtítulos, por lo que las personas sordas quizá no entiendan por qué se ríe la gente o por qué durante dos minutos aparece en pantalla el mismo subtítulo cuando los personajes han seguido hablando...

Además, sería interesante que incluyeran interpretación en lengua de signos en sus representaciones. Según me ha comentado la encargada del mostrador de Teatro accesible, esto sucede solo en determinadas obras y depende del espacio del que dispongan en el escenario. Si lo hicieran, el teatro sería también accesible para las personas con discapacidad auditiva cuya lengua materna es la lengua de signos y/o que tengan problemas para procesar los subtítulos a una velocidad tan rápida.

Como consejo para aquellas personas que acudan al teatro a ver «Los cuernos de don Friolera» les diría que tengan paciencia, pues al principio los personajes hablan con un vocabulario de principios del siglo XX («mi mujer, piedra de escándalo») y en verso, lo que puede asustar un poco. Sin embargo, una vez entran los protagonistas a escena, ya hablan de forma más asequible y cualquier persona podrá seguir los diálogos.

Desde aquí me gustaría felicitar a la empresa Aptent, Be Accessible!, la asociación Psiquiatría y Vida (Centro de Rehabilitación Laboral "Nueva Vida") y la Fundación Vodafone España por esta iniciativa. Espero que en el futuro puedan hacer accesibles muchas más obras de teatro y en más ciudades (de momento solo operan en Madrid, Barcelona y Valencia). Gracias y seguid creciendo y mejorando.

Esta obra volverá a representarse en una sesión accesible los días 24 y 25 de noviembre y el 8 de diciembre en el teatro Rialto de Valencia. Podéis comprar las entradas por internet o en taquilla por las tardes (vale la pena acercarse para poder disfrutar de los descuentos: 25% para jubilados y miembros de la Xarxa de Biblioteques y 50% para quienes dispongan del Carnet Jove, entre otros). La entrada cuesta 18 euros en platea (abajo) y 9 en la platea para discapacitados (arriba). Si queréis oírla audiodescrita (aunque solo sea por curiosidad), tan solo debéis dejar el DNI como fianza en el mostrador de Teatro accesible.

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