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sábado, 28 de septiembre de 2013

Día Internacional de las Personas Sordas: Ponte en mi lugar

Hoy es el Día Internacional de las Personas Sordas y, por estar en Luxemburgo disfrutando de los últimos días de las prácticas en el Parlamento Europeo como traductora, no he podido asistir a la celebración que está teniendo lugar ahora mismo en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. No obstante, y dado que me hubiera encantado poder estar allí, no he querido dejar la oportunidad de hacer una pequeña conmemoración desde «Dicho de otra forma».

Por este motivo, quiero compartir con vosotros un vídeo titulado Ponte en mi lugar, en el que se tratan, precisamente, todas esas barreras que impiden a las personas sordas acceder a la información en igualdad de condiciones que las personas oyentes. El lema de la celebración de Valencia es «Construimos igualdad», y a mí me gustaría aportar mi granito de arena haciéndoos ver cómo se sienten las personas sordas cuando son discriminadas:




Poneos en su lugar. Imaginad que los «diferentes» fuerais vosotros:




jueves, 19 de septiembre de 2013

Psicosociología de las personas sordas y sordociegas

Continuando con la serie sobre las asignaturas del primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos, hoy toca hablar de Psicosociología de las personas sordas y sordociegas. En el instituto Misericordia, en Valencia, la imparten una profesora oyente y una sorda, por lo que a veces tuvimos que practicar la interpretación. Se trata de una asignatura teórica, en la que los alumnos debemos familiarizarnos con todo lo que tiene que ver con la sordera y la comunidad Sorda, lo que la convierte en la única asignatura teórica de todo el primer curso. Sin embargo, por suerte nuestras profesoras quisieron que trabajáramos también desde un enfoque más práctico, por lo que durante todo el curso realizamos muchas actividades complementarias, como el experimento de ser sorda un día.

Portada del libro de la asignatura Psicosociología de las personas sordas y sordociegas.Con el libro Rasgos sociológicos y culturales de las personas sordas, editado por Fesord, empezamos estudiando los aspectos más técnicos del sonido y los tipos de sordera, para después comenzar a introducirnos en la cultura sorda, analizar la evolución de la educación de las personas sordas, conocer los diferentes tipos de familias con miembros sordos que hay, etc.

Como comentaba, a cada tema teórico que tratábamos en clase le correspondía una actividad práctica. Por ejemplo, empezamos planteándonos qué eran las barreras de comunicación a las que se enfrentan las personas sordas y qué podíamos hacer para derribarlas. También trabajamos las distintas ayudas técnicas que existen, desde las más conocidas, como los audífonos y los implantes cocleares, hasta aquellas que a los oyentes pueden sonarnos más sorprendentes, como los despertadores vibratorios o luminosos y el bucle magnético.

La actividad práctica relativa a las familias consisitió en entrevistar a diferentes personas que o bien fueran sordas o bien pertenecieran a una familia donde algún miembro lo era. Así, por ejemplo, mi grupo y yo tuvimos la ocasión de entrevistar a un chico sordo cuya familia es oyente y que en la adolescencia decidió dejar de usar  audífonos y a otro chico oyente cuyos padres son sordos y se comunican en una lengua de signos inventada por ellos mismos, unos casos verdaderamente interesantes.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cómo interpretar rap a lengua de signos

En otras ocasiones hemos hablado en el blog de canciones o incluso conciertos enteros interpretados en lengua de signos (La Rana Mariana, Rozalén). Hoy hablaremos de esto mismo, pero haciendo referencia al rap, un género musical que, ya de por sí, parece complicado de cantar, así que imaginad la dificultad que supone interpretarlo a lengua de signos.



Leí el pasado julio un artículo sobre la actuación de la intérprete Holly Maniatty en el Festival de Música y Arte de Bonnaroo, en el que interpretó al rapero Killer Mike, y que la ha hecho tan famosa como a Lydia Callis el huracán que llegó a Nueva York el año pasado. En un podio a mitad altura entre el escenario y el público, Holly interpretaba al ritmo de la música todo cuanto cantaba el rapero. Sorprendido al descubrir que no era una fan bailando —nunca lo habían interpretado a lengua de signos—, este bajó a su escenario y, en un reto por ver la capacidad de la intérprete, comenzó a cantar cada vez más deprisa y a soltar palabrotas y obscenidades (por ejemplo, preguntó cómo se decía «coño» en ameslán, la lengua de signos estadounidense).

Un amujer vestida de negro tiene los brazos extendidos, pues interpreta un concierto.
Holly Maniatty interpreta un concierto al ameslán.


Holly Maniatty interpreta ahora entre 30 y 40 conciertos al año, pero, cuando empezó, hace diez años, fue porque ninguno de sus compañeros de la agencia de interpretación en la que trabajaba quiso aceptar el encargo de interpretar un concierto de Marilyn Manson. Ella, con solo tres de experiencia, aceptó el reto de interpretarlo para que un usuario sordo pudiera disfrutar del espectáculo. Desde entonces, ha interpretado a artistas como U2, Eminem y Bruce Springsteen, que el año pasado se animó a subir al podio de las intérpretes para saludarlas.

Para prepararse para un concierto de los Bestie Boys —el último del grupo— en 2009, la intérprete dedicó más de cien horas a estudiar al grupo, memorizar las letras, repasar vídeos de otros conciertos,... Para el festival de Bonnaroo, Holly triplicó las horas de estudio —dedicó, solo para la actuación de Wu Tang, de 90 minutos, unas 50 horas de preparación—, y ,además, se dejó asesorar sobre signos dialectales y regionales para poder interpretar de una manera aún más fiel. Por ejemplo, el signo de «brotha», «hermano» en español, no se hace igual en Nueva York que en Atlanta, de donde procedía el cantante, así que Holly se documentó sobre los signos del slang utilizado específicamente en esta ciudad.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Cómo vive una familia Amish sorda?

Bienvenidos de nuevo al blog, tras un breve descanso por vacaciones de verano (aunque yo no haya disfrutado de las vacaciones, que he seguido con la beca de traductora en el Parlamento Europeo). Para empezar con buen pie este mes y que se os haga más leve la vuelta al mundo real, hoy os propongo un tema que creo puede interesaros, aunque a priori os preguntéis qué mosca me ha picado para cambiar de tema tan bruscamente. Pero empecemos:

Los amish son una comunidad religiosa cristiana de doctrina anabaptista. Repartidos en más de doscientos asentamientos en Estados Unidos y Canadá, son conocidos por su aislamiento, su oposición a las nuevas tecnologías como la electricidad, los coches, teléfonos y televisores y por su vestuario, típico del siglo dieciséis o diecisiete. Como curiosidades, los amish tratan de llevar una vida autosuficiente, aunque en ocasiones deban comprar algún producto en pequeñas tiendas, la mayoría de ellos habla un dialecto del alemán llamado Deitsch y, a la edad de 16 años, muchos pasan un tiempo fuera de la comunidad para conocer cómo vivimos (Rumspringa), aunque el 90 % decide regresar con su familia.


Una familia amish de once miembros camina por un sendero en el campo.
Aspecto de los miembros de la comunidad amish.


viernes, 26 de julio de 2013

Sordolimpiadas: los Juegos Olímpicos de las personas sordas

Seguro que todos habéis oído hablar de los Juegos Paralímpicos, en los que participan personas con diferentes tipos y grados de discapacidad. Sin embargo, ¿os habíais cuenta de que no hay ninguna persona sorda compitiendo en esta celebración? Esto se debe a que las personas sordas tienen su propia competición olímpica: las Sordolimpiadas.


Ahora mismo se está inaugurando la vigesimosegunda edición de los juegos de verano, que se celebran en Sofia, la capital de Bulgaria, hasta el próximo 4 de agosto. Estos juegos tienen lugar una vez cada cuatro años y llevan celebrándose desde 1924 (con un parón durante la Segunda Guerra Mundial), aunque por aquel entonces se los conocía como los International Silent Games. Es decir, se celebraron varias décadas antes de que tuvieran lugar los primeros Juegos Paralímpicos. Ambas competiciones están reconocidas por el Comité Olímpico Internacional.


Pero, ¿por qué no compiten las personas con discapacidad auditiva en los Juegos Paralímpicos? La razón principal es que la sordera no supone una desventaja física o mental para practicar deporte. Por ejemplo, pueden nadar igual de rápido o jugar a tenis igual de bien (o mal, claro) que una persona oyente. En la década de los 80, el COI intentó aunar los Juegos Paralímpicos y las Sordolimpiadas en una única celebración, pero finalmente no se llegó a ningún consenso en temas tan importantes como los intérpretes de lengua de signos. Así pues, de momento, estas dos celebraciones continuarán siendo independientes.

Tampoco participan en los Juegos Olímpicos porque, en este caso, estarían en situación de desventaja al no poder oír, por ejemplo, la señal de salida de una carrera o el pitido del árbitro. Pensad en cómo los corredores miran al suelo cuando están ya preparados para salir: solo su oído les alerta de que la carrera ha comenzado. Si una persona sorda compitiera con(tra) ellos, tendría que girar la cabeza para mirar a quien dispara el arma, así que saldría con retraso (y ya sabéis que, a este nivel, hasta las centésimas de segundo cuentan). Además, en los deportes por equipos sí se encontrarían con barreras de comunicación (por ejemplo, si se comunican en lengua de signos), mientras que esto no ocurre en una competición en la que todos los participantes están en la misma situación (*).
(*) En este punto, me gustaría hacer un inciso, porque no tengo claro este último argumento, que he encontrado aquí. Como siempre hemos insistido en el blog, hay muchos tipos de personas sordas y no todas optan por comunicarse en lengua de signos. Es decir, también en un equipo de personas sordas podría haber malentendidos porque unos hablen y otros signen. Si alguien puede iluminarme en este aspecto, por favor que deje un comentario más abajo.

Delegación española en Sofía

lunes, 22 de julio de 2013

Cuentos normalizadores para niños sordos

Supongo que, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta de que, a los niños, los libros que más les gustan son aquellos que les permiten identificarse con los personajes. A veces son los propios padres los interesados en que los niños se identifiquen: estoy pensando, por ejemplo, en esos libros infantiles en los que el prota deja de usar pañal, va a tener un hermanito, etc.

Pues bien, ¿qué pasa con los niños con discapacidad auditiva? ¿Existen libros infantiles en los que los personajes sean sordos? ¿Lleven audífono? ¿Implante coclear? Pues sí, alguno:

Los niños con audífono, por ejemplo, disfrutarán leyendo los libros de Oliver:

Oliver y sus audífonos:




Oliver y sus audífonos con FM:




También es muy conocido el cuento El sueño de Pedro, un corto realizado por la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord). En él, un niño sordo signante descubre qué son las barreras de comunicación e intenta, junto con sus amigos, derribarlas.





Otro de los protagonistas de cuentos infantiles es Blue Ear, un personaje creado a raíz de la petición de una madre que, desesperada porque su hijo de cinco años no quería ponerse los audífonos porque los superhéroes no los llevan, escribió a Marvel Comics. Aunque la empresa no respondió a la petición en un primer momento, al cabo de unas semanas el pequeño Anthony Smith recibió en su casa un cómic cuyo protagonista ¡era él! Enseguida corrió a ponerse sus audífonos azules, con los que es capaz de oír a cualquier persona que necesite ayuda, esté donde esté...




De hecho, también hay un superhéroe por ahí suelto que va en silla de ruedas :-)



Otro de los cuentos que pueden ayudar a los más pequeños a entender su situación es Sords profunds, però hi sentim i parlem!, de Marta Capdevila. Escribió este libro al enterarse de que su hijo pequeño era sordo, como ella. Con textos breves y muchas ilustraciones, la autora cuenta todo el proceso, los distintos pasos y decisiones que tuvo que tomar la familia, las visitas a los especialistas,... Según Trujamanía, el libro se distribuye gratuitamente en PDF y solo hace falta escribir un correo electrónico. Yo lo hice y aún no he recibido la copia, ya os contaré. De momento las críticas que he leído son muy buenas y por eso lo he incluido en la entrada.




Además, hay libros para niños que pronto tendrán un implante coclear, como es La historia de Lucas (clic aquí para descargaros el libro en PDF):




Editado por el Gobierno de Aragón, y el servicio aragonés de salud, este cuento explica a los niños los procesos previos a la implantación, aunque también hay un cuento para más adelante, en el que se explica el mantenimiento del implante coclear: Lucas se va de campamento (clic aquí para descargar la versión en PDF). Por lo que he podido leer, probablemente se editen más números de esta serie.

miércoles, 10 de julio de 2013

Expresión corporal: ¿vergüenza, yo?

Sin duda alguna, la expresión corporal es un componente muy importante de las lenguas de signos (especialmente del sistema internacional, por lo que nos ha comentado la profesora) y por eso el ciclo de Interpretación de lengua de signos española incluye una asignatura dedicada exclusivamente a desarrollar esto. En esta clase he disfrutado como una enana, aunque guardar la vergüenza bajo llave hasta que acabe la clase es un requisito indispensable para aprobar y pasarlo bien.



Por ejemplo, hemos realizado actividades como:
  • Jugar al teléfono roto sin sonidos ni signos, solo con mimo. En esta variante el teléfono está igual de roto que en la tradicional, os lo aseguro.
  • Ordenar viñetas explicando cada una la suya y sin poder ver el resto. Contar nuestra versión de la historia y comprobar luego que no siempre acertamos por muy exhaustivas que hayamos sido con las explicaciones... 
  • Hacer diálogos incluyendo recetas de cocina. Como lo bueno era la expresividad, casualmente siempre había alguna que «se quemaba» cocinando para añadirle un poco de tensión al asunto.
  • Explicar algún deporte (en mi caso, el patinaje sobre hielo): historia, normas, competiciones, etc. Y, lo más jugoso: demostración de cómo se juega, interpretando los diferentes personajes de cada deporte (varios jugadores, árbitro, público, etc.). Tremendo.
  • Representar una escena cotidiana como es la de esperar al bus. Poco a poco iban sumándose los personajes, que nosotras mismas podíamos inventar. Fue divertidísimo: por ejemplo una mujer parió en la parada y casi le roban al bebé... Lo que dan de sí una hora y media y unos diez personajes.
  • Cuentos signados, pero no cuentos tradicionales, no. Reescribimos La Cenicienta, la adaptamos a los nuevos tiempos y luego la representamos.
  • El fondo del mar: cada una adoptaba el rol de un animal o planta y teníamos que hacer una pequeña representación. Yo fui cangrejo :-)
  • Contar chistes. Las personas sordas suelen incluir comparaciones con los oyentes en sus bromas. Ojalá tenga tiempo de investigar más sobre el humor sordo, porque creo que aún me queda mucho por descubrir.
  • Inventarnos nuestros currículum y simular entrevistas de trabajo como trapecistas, animadoras infantiles, cuidadoras de animales en el zoo,...
  • Signar canciones. Me ha encantado hacerlo y, como habéis visto en otras entradas, le pillé el gustito pronto.

No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Con todo, y pese a haber sacado toda nuestra cara dura, difícilmente podremos ser tan, tan expresivas como Tony Bloem, el protagonista del siguiente anuncio. No tiene desperdicio:




Independientemente de que estudiéis el ciclo o no, os recomiendo encarecidamente que, si tenéis la oportunidad de apuntaros a algún curso de expresión corporal, lo hagáis: tendréis las risas de la semana aseguradas y además ganaréis en seguridad, espontaneidad y cara dura.

¡Fuera esa vergüenza! Con ella no se llega a ninguna parte...